Problemas de conducta en adolescentes

Problemas de conducta en adolescentes

Problemas de conducta más comunes en adolescentes.

Los problemas de comportamiento entre los adolescentes son más comunes entre los varones que entre las chicas y se presentan especialmente en la franja de edad de 13 a 16 años.

Los problemas de conducta tienen una etiología multicausal. Así, hay factores genéticos, biológicos (relacionados con determinados neurotransmisores), educativos (padres con trastornos mentales, padres que no educan bien, padres que no ponen límites…) y sociales (malas compañías, nuevos modelos familiares, crisis económica…).

Uno de cada cinco adolescentes sufrirá un problema de conducta. Los más habituales son el TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad) , el trastorno disocial y el trastorno negativista desafiante (TND).

Además, los nuevos valores personales (individualismo, deseo de recompensas inmediatas y poca tolerancia a la frustración) hacen que este tipo de alteraciones de conducta hayan aumentado en los últimos años.

Así, los problemas de conducta se han convertido en la principal demanda de atención en salud mental en el colectivo de adolescentes.

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En los últimos años se ha producido un incremento de los síntomas asociados a los problemas de conducta entre los adolescentes. Los factores de riesgo que han precipitado la aparición de estos trastornos son los siguientes:

  • Insuficiente atención a los hijos por parte de los padres.
  • Bajo rendimiento académico.
  • Escasa tolerancia al malestar o a la frustración.
  • Pérdida del valor de la autoridad (padre, profesor, policía…).
  • Familias desbordadas por los problemas.
  • Abuso de sustancias.
  • Precocidad en la adolescencia.
  • Pocas relaciones sociales.
  • Impulsividad.
  • Debut temprano de comportamientos agresivos.
  • Trastornos mentales.
  • Inadecuado control parental.

Los adolescentes pueden manifestar sus problemas de conducta de una forma internalizante, con depresión o ansiedad, o de una forma externalizante, mediante conductas desafiantes.

Los problemas de comportamiento suelen evolucionar en procesos lentos. Así, hay que estar atento ante las siguientes señales de alarma que pueden anunciar un problema de conducta:

  • Bajada en las calificaciones escolares.
  • Irritabilidad, agresividad.
  • Pérdida de amistades.
  • Descuido de la higiene.
  • Comportamientos raros, no habituales.

Para distinguir situaciones conflictivas concretas de problemas de comportamiento hay que tener en cuenta que estos últimos afectan a varios ámbitos (escolar, social, familiar) y que no se presentan de forma aislada sino de manera continuada en el tiempo.

Síntomas de problemas de conducta en adolescentes.

Cuando se descubre un problema de comportamiento en el adolescente es muy importante reaccionar cuanto antes coordinándose entre familia, centro escolar y pediatra. Algunos niños deben recibir terapia psicológica o asistencia psiquiátrica para resolverlos, y en otros casos es suficiente con una reeducación de rutinas y conductas.

Para reconocer un problema de comportamiento en un adolescente es necesario fijarse en los siguientes síntomas:

Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH)

El trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH) afecta a entre el 3 y el 7% de la población. El TDAH es, en la actualidad, el trastorno que genera más consultas en los servicios de salud mental.

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Estos son los síntomas del TDAH, que deben mantenerse al menos seis meses y afectar de forma directa a los ámbitos familiar, social y escolar.

En cuanto al déficit de atención:

  • Falta de atención al realizar tareas escolares, lúdicas o de otro tipo, lo que le lleva a cometer errores y a no fijarse en los detalles.
  • Sensación de que no escucha cuando se le habla directamente.
  • Se distrae con mucha facilidad ante un estímulo externo.
  • Pierde objetos personales con mucha frecuencia.
  • Le cuesta organizar sus tareas y sus estudios.
  • Tiene dificultad en seguir las instrucciones que se le dan para realizar tareas escolares o de otro tipo.
  • Es propenso a los olvidos.
  • No se siente atraído y evita las actividades que requieren esfuerzo mental continuado.

En cuanto a la hiperactividad:

  • No puede mantenerse tranquilo mientras juega.
  • Juguetea con manos y pies o se retuerce mientras realiza otras actividades.
  • Tiene dificultad para permanecer sentado y se levanta cuando no debería hacerlo.
  • Corre o salta cuando la situación no lo requiere.
  • Habla excesivamente.
  • Contesta de forma rápida o impulsiva antes de que se le acabe de formular la pregunta.
  • Interrumpe las conversaciones o las acciones de otros.
  • Espera su turno con mucha dificultad.
  • Muestra mucha impaciencia.
  • Está en un estado de agitación casi permanente.

Trastorno negativista desafiante (TND)

El trastorno negativista desafiante (TND) afecta a entre un 3 y un 8% de los niños y es más frecuente entre los varones. Es, junto con el TDAH, el problema de comportamiento más común entre los adolescentes. Los niños con trastorno negativista desafiante muestran irritabilidad, susceptibilidad y un comportamiento hostil hacia los demás y hacia las figuras que representan la autoridad, como los padres, los adultos o los profesores.

Estos son los síntomas del trastorno negativista desafiante (TND):

  • Pierde la calma con frecuencia.
  • Es muy susceptible y se molesta con mucha facilidad.
  • Se muestra irritable y puede tener accesos de cólera.
  • Tiene resentimiento y es vengativo.
  • Culpa a los demás de sus errores y/o problemas.
  • Desafía las normas.
  • Se muestra hostil hacia las figuras de autoridad.
  • Se niega a cumplir órdenes.
  • Molesta a los demás de forma intencionada.

Trastorno disocial

El trastorno disocial afecta a entre un 1,5 y un 3,4% de la población y se da más entre los varones. Es uno de los problemas de comportamiento más habitual entre los adolescentes y se caracteriza por la agresividad y la confrontación con los demás de forma reiterada.

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Estos son los síntomas del trastorno disocial:

  • Acosa, amenaza o intimida a otras personas.
  • Inicia peleas a menudo.
  • Se muestra cruel con otras personas.
  • Se muestra cruel con animales.
  • Miente y engaña para obtener objetos o favores que quieren o para evitar obligaciones.
  • Roba objetos de valor.
  • Ha quemado intencionadamente algún objeto.
  • Falta a clase a menudo (comenzando antes de los 13 años).
  • Sale por la noche aunque se lo prohíban (a menudo antes de los 13 años).
  • Pasa la noche fuera de su casa aunque no le dejen (con frecuencia antes de los 13 años).

Factores protectores frente a los Problemas de conducta en adolescentes.

Hay algunos factores protectores frente a los trastornos de comportamiento en los adolescentes. Se trata de algunas situaciones o características personales que actúan protegiendo al adolescente para que tenga menos riesgo de padecer un trastorno de comportamiento en el presente o en el futuro.

Es importante saber de cuáles se trata, pues en los últimos años los profesionales han advertido un aumento significativo de este tipo de alteraciones. Así, estos son los factores protectores ante los problemas de comportamiento en esta franja de edad:

  • Ser mujer. Durante la adolescencia, los varones tienen más probabilidades de sufrir un trastorno del comportamiento que las chicas.
  • Gozar de buenas relaciones sociales. Tener una buena red de apoyo social (familia, amigos, compañeros) disminuye el riesgo de que el adolescente tenga problemas de conducta. El aislamiento y la falta de apoyo por parte de sus iguales puede resultar muy negativo en esta etapa de la vida. Es muy importante que el adolescente siente que pertenece a un grupo y que es aceptado en el mismo. Si sufre bullying o ciberacoso, la probabilidad de padecer problemas emocionales, psicológicos o de conducta aumenta.
  • Alto nivel intelectual. El bajo nivel intelectual es un factor de riesgo en la aparición de alteraciones en la conducta durante el periodo de la adolescencia.
  • Poseer habilidades para afrontar el estrés. La adolescencia es una época de intensos cambios emocionales y vitales que pueden provocar un intenso estrés. Cuando el adolescente sabe cómo enfrentarse a ellos se protege a la vez de acabar padeciendo trastornos del comportamiento. Es muy frecuente, además, que los niños y los adolescentes con problemas de este tipo tengan una baja tolerancia a la frustración; por este motivo, hay que insistir en las herramientas que les ayuden a controlar sus emociones y su impulsividad, sobre todo en las situaciones que no resultan agradables para ellos.
  • Disponer de apoyo por parte de adultos. Aunque el adolescente busca su propia identidad con actitudes de oposición hacia el adulto, a la vez necesita seguir contando con su guía, sus límites y su apoyo. Tener unas buenas referencias por parte de adultos los protege de los trastornos de conducta. De hecho, se ha comprobado que muchos de los problemas de comportamiento entre los adolescentes se deben a la falta de tiempo que comparten padres e hijos (especialmente madres e hijos). Este factor es más importante que la falta de recursos económicos en la familia a la hora de desencadenar alteraciones de conducta entre los adolescentes. Igualmente, la pérdida de autoridad por parte de los padres actúa favoreciendo los problemas de conducta, por lo que los progenitores deben mantener su autoridad, pero a la vez mostrándose cercanos con sus hijos y señalándoles límites, pero también cercanía y afecto.
  • Implicación personal y familiar en valores sociales. Dedicarse a tareas de voluntariado o de acción social y disponer de valores solidarios es un factor protector frente a problemas en la adolescencia como las alteraciones de conducta.
  • Ser competente en, al menos, una habilidad. Poseer alguna habilidad especial (saber pintar, ser buen deportista, saber escribir, saber cantar…) también se ha comprobado que actúa protegiendo la mente del adolescente.
Problemas que más sufren los adolescentes.

Problemas que más sufren los adolescentes.

La adolescencia, un cambio evolutivo.

En esta etapa los humanos experimentan un desarrollo biológico, sexual y social. Ocurre después de la niñez y comienza con la pubertad. El periodo entre la pubertad y la edad adulta es considerada como adolescencia, y es desde los 12 años hasta los 20 o 25 (depende del momento en que se termina de desarrollar el cerebro y la corteza prefrontal). De ahí que hagamos esta nota con los 7 problemas que más sufren los adolescentes.

Los adolescentes se vuelven más vulnerables porque sienten emociones fuertes y experimentan cambios bruscos hormonales. Sus transformaciones son confusas, por ello entran en conflicto y a veces en discusiones con otros. Generalmente las crisis personales ocurren porque tienen una gran necesidad de independizarse y construir un proyecto de vida propio.

Hay algunos problemas comunes en los  adolescentes. Estos son los siete problemas que más sufren los adolescentes.

  1. Problemas emocionales. Pueden llevar a un adolescente a la depresión, a tener trastornos alimenticios, insomnio y preocupaciones exageradas sobre su apariencia física.
  2. Problemas de conducta. Un adolescente desea tener libertad, por ello es común que tengan conflictos con las reglas de la casa, esto suele generar que disfruten más estando fuera. Es importante que los padres se mantengan informados sobre dónde están sus hijos.
  3. Problemas escolares. Son provocados por distintas situaciones, como la relación con sus padres, problemas de integración en la escuela, conflictos con un compañero o porque son víctimas de Bullying, también está la falta de confianza en sí mismos.problemas emocionales en adolescentes psicologos valencia
  4. Problemas sexuales. A veces no se animan a informarse correctamente y pueden recibir información errónea o falsa de sus compañeros, otros problemas son los riesgos de embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual, estar en situaciones de riesgo, etc. Es importante que los padres proporcionen a sus hijos la correcta información y orientación sexual.
  5. Problemas de alimentación. Por lo general, las chicas son quienes más sufren de trastornos alimenticios, como anorexia y bulimia.
  6. Problemas de drogas. En la etapa de la adolescencia es común el consumo de drogas, el alcohol es la droga que mayor frecuencia causa problemas en los adolescentes. Se recomienda que los padres estén atentos y hablen con sus hijos.
  7. Problemas de comunicación. Los distintos conflictos que viven los pueden alejar de los padres, creando un problema de comunicación. Es importante que los padres les den su espacio, pero que también estén con ellos para ofrecerles cariño y una adecuada asesoría.

Problemas más frecuentes en nuestros adolescentes chicos y chicas.

Las familias con adolescentes viven, con frecuencia, muy preocupadas esta etapa de la vida de sus hijos e hijas.

Para evitar preocuparse por todo es muy útil detectar con antelación cuáles son los riesgos más frecuentes que corren los y las adolescentes. Hay que ser consciente de que la mayoría no van a tener esos problemas, pero si evaluamos con antelación dónde pueden aparecer los problemas, estaremos más preparados y preparadas para afrontarlos si es que llegan a darse.

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Muy recomendables

Los psicólogos y psicólogas de la clínica Pérez vieco de Psicología son grandes profesionales, me han ayudado mucho con mi hijo con sus problemas de comportamiento. Gracias.

Clara

Psicoadolescencia
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2019-12-07T15:28:03+01:00

Clara

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Los psicólogos y psicólogas de la clínica Pérez vieco de Psicología son grandes profesionales, me han ayudado mucho con mi hijo con sus problemas de comportamiento. Gracias.
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Psicoadolescencia

Conocer los problemas más frecuentes de la adolescencia puede servir a las familias para desactivarlos.

    • Problemas en la escuela. Algunos y algunas adolescentes que nunca habían tenido problemas de rendimiento o de comportamiento en la escuela comienzan a mostrarlos en estos momentos. La solución a ello es actuar de inmediato. La familia debe ponerse en contacto con el centro escolar y elaborar conjuntamente una estrategia que impida que los chicos y chicas quieran dejar la escuela o que su rendimiento baje hasta niveles que afecten a su futuro.
    • Problemas en las relaciones familiares. El problema más frecuente de la adolescencia suele ser la relación con sus padres y madres. Para evitarlo, o al menos minimizarlo, padres y madres deben tomarse la adolescencia con mucha paciencia, mucho amor hacia sus hijos e hijas y una buena dosis de sentido del humor. Tampoco viene mal recordar la propia adolescencia, eso nos acerca a ellos y ellas y consigue que entendamos mucho mejor sus respuestas. Y sobre todo, ser siempre conscientes de que solo es una etapa, que llega un día en el que la adolescencia termina.
    • Trastornos de la alimentación. La adolescencia es el momento en el que suelen aparecer los trastornos de la alimentación como la anorexia y la bulimia. No hay una fórmula eficaz al cien por cien para evitarlos, pero conseguir que nuestros hijos e hijas tengan una relación saludable con la comida y conocer bien las enfermedades para detectarlas en sus primeros síntomas, pueden ayudar a minimizar sus consecuencias.
    • Bullying. El acoso en la escuela es otro de esos problemas graves que acechan a los y las adolescentes. La mejor forma de combatirlo es la información. Debemos conseguir que tanto nuestros hijos e hijas como nosotros y nosotras mismas tengamos suficiente información sobre ello. Como con los trastornos de la alimentación y el resto de problemas que pueden aparecer en la adolescencia, detectarlo en sus inicios hace que el problema sea mucho más fácil de solucionar.
    • Acoso por Internet. Internet es una herramienta muy poderosa y de la que se puede sacar un magnífico rendimiento. Pero deben saber usarlo con seguridad. Debemos ocuparnos de que desde su infancia sepan qué puede y qué no puede hacerse por Internet; de esa forma disminuirá la posibilidad de que sufran este tipo de acoso o de que corran otros riesgos asociados al uso de estas herramientas.
    • Consumo de sustancias. La educación dentro de la familia, y fomentar la responsabilidad de los y las adolescentes, son los métodos para luchar contra el abuso de sustancias, sean legales o ilegales. Si fomentamos una vida sana en nuestros hijos e hijas y les damos suficiente información veraz y objetiva sobre los efectos de las drogas, estaremos poniendo medidas para prevenir y/o reducir los riesgos asociados a estos consumos.
    • Embarazos no deseados. El embarazo en la adolescencia puede arruinar el futuro de nuestras hijas. La forma de evitarlo es que los chicos y las chicas tengan información sexual suficiente y acceso a métodos anticonceptivos.
    • Depresión. La depresión aparece con relativa frecuencia en la adolescencia. Si tenemos la mínima sospecha de que nuestro hijo o hija está pasando por una depresión, hay que pedir ayuda a profesionales psicólogos.
    • Abuso sexuales. El abuso sexual es un problema que sufren sobre todo las adolescentes, pero es muy importante hablar tanto con ellas como con ellos para que entiendan lo que es el abuso, entiendan que no tienen que permitirlo ni realizarlo y que es un delito. Es importante que sepan que deben denunciarlo si les ocurre.
    • Accidentes de tráfico. Es importante fomentar la responsabilidad de hijos e hijas cuando empiezan a conducir cualquier vehículo y darles ejemplo cuando nos vean conducir.
Trastornos emocionales

Trastornos emocionales

Trastornos emocionales de los adolescentes más frecuentes.

Patrones de apego inseguros.

La mayoría de los trastornos emocionales de los adolescentes tienen su origen en patrones de apego inseguros

En la actualidad, gran parte de los trastornos emocionales y conductuales de los adolescentes tienen su origen en patrones de apego inseguro donde prima un vacío emocional y una sensación de rechazo, lo cual provoca el deterioro de los vínculos afectivos y la fragilidad de las relaciones en la primera infancia.

Se trata de unos trastornos que provocan problemas emocionales de identidad y de relaciones, ya que la tendencia es la creación de chicos frágiles a la hora de enfrentarse al mundo. El mundo de transformación en el que vivimos influye directamente en la aparición de trastornos mentales propios de la adolescencia como trastornos de personalidad, trastornos psicóticos, trastorno del estado de ánimo o consumo de drogas.

No es raro que durante la adolescencia los jóvenes se sientan agobiados por temores y miedos, por sentimientos de infelicidad y tristeza, por dificultades para aprender (sin problema médico asociado) o por fallas en la relación con los demás, entre otros problemas.

Cuando estas situaciones son tan intensas que se hacen difíciles de enfrentar por parte del adolescente o de sus padres, pueden terminar transformándose en complicaciones mayores o conductas inapropiadas. En algunos casos, incluso pueden asociarse a la aparición de enfermedades físicas. En todos estos eventos, es recomendable acudir a ayuda especializada.salud en adolscentes psicologos valencia

Trastornos emocionales más comunes en los adolescentes.

La adolescencia es una edad muy complicada, tanto para el joven que está experimentando una gran cantidad de cambios internos y externos que no sabe controlar, como para los padres y adultos que estamos con él, pues su actitud casi siempre suele impedir que se pueda hablar tranquilamente o que podamos comprender qué le ocurre exactamente. En la adolescencia es común la aparición de ciertos problemas psicológicos que son más o menos grave según el trastorno del que se trate, el momento de su identificación y diagnóstico y el tratamiento de psicólogos y apoyo que reciba el adolescente.

​El temperamento de los niños varía y, por lo tanto, estos son bastante diferentes en su capacidad para enfrentar el estrés y los problemas diarios. Algunos niños son de trato fácil por naturaleza y se adaptan fácilmente a los acontecimientos y a las nuevas situaciones. A otros, los cambios en sus vidas los desestabilizan.

La ansiedad en los adolescentes.

Como explican en el Consejo General de la Psicología de España (COP), los adolescentes son nerviosos por naturaleza, pero su ansiedad debe mantenerse dentro de unos límites para que no afecte de manera negativa en su vida. Los adolescentes con altos niveles de ansiedad suelen mostrarse inseguros, perfeccionistas y con gran necesidad de recibir la aprobación de los demás. Por lo general confían poco en sí mismos y son temerosos de muchas situaciones.

La crisis de ansiedad: es «la ansiedad en su grado máximo». Aparece de forma brusca y suele ser de corta duración, aunque muy intensa: da la sensación de muerte inminente. Entre sus síntomas destacan las palpitaciones, sudoración, temblores y sensación de ahogo, así como dolor en el pecho y molestias alrededor del corazón.

En cuanto al Trastorno de Ansiedad, no hay una edad para padecerlo, debido a que todos somos propensos. En la adolescencia produce: inseguridad, deseo por alcanzar la perfección y la aprobación de los demás. Entre sus síntomas destacan las palpitaciones, sudoración, temblores y sensación de ahogo, así como dolor en el pecho y molestias alrededor del corazón. Puede desencadenar en otros trastornos más complejos como el trastorno obsesivo compulsivo (TOC).problemas emocionales en adolescentes por psicólogos valencia

La adolescencia es una etapa de bastantes cambios, es por ello que la Organización Mundial de la Salud (OMS) la define como una etapa crucial del ser humano, que se caracteriza por un ritmo acelerado de crecimiento y de cambios. Aunque es sinónimo de crecimiento excepcional y gran potencial, constituye también una etapa de riesgos considerables.

Para lo anterior se recomienda establecer una relación estrecha de los hijos hacia los padres y viceversa, que permita intervenir eficazmente en caso de cualquier anomalía, es decir, saber distinguir entre un lapso de estrés normal y uno prolongado. Es relevante que sepas diferenciar entre los trastornos más comunes con los que no lo son, como:

Depresión

Los adolescentes con depresión por lo general ven todo negativamente y son incapaces de imaginar que cualquier problema o situación se puede resolver de un modo positivo. Es un padecimiento que hace que pierdas el interés por cosas que antes disfrutabas, cambia la forma en la que se perciben a ellos mismos y a las personas que están a su alrededor.

Va más allá de lapsos pequeños de tristeza es como una forma de ver la vida. Según la OMS, la depresión es más frecuente de lo que se piensa, y calcula que más de 300 millones de personas en todo el mundo la padecen. Si nota que su hijo tiene más de dos semanas en un estado de tristeza o angustia, contacte con un profesional.

Estrés

La adolescencia es una de las épocas más estresantes, debido a los numerosos cambios físicos y psicológicos. Se define como una alteración que se produce cuando estamos sometidos a una amenaza o a una demanda que nos parece difícil de asumir. El estrés agudo produce: ansiedad, aislamiento, agresividad, entre otros padecimientos. Los hijos de padres perfeccionistas se vuelven más propensos a padecerla.

Trastorno bipolar

También conocido como la depresión maníaca, es una enfermedad mental que incluye episodios serios de la manía y la depresión. Causa cambios drásticos de altas y bajas de temperamento, una persona bipolar va de sentirse extremadamente deprimido y sin esperanza a feliz y optimista, con períodos de temperamento normal entre los cambios. Típicamente comienza en la adolescencia o durante la temprana adultez y continúa a través de toda la vida, a pesar de que suele confundirse con simples problemas en la personalidad o la actitud, una vez diagnosticada es una de las enfermedades mentales más tratables.

Trastornos de alimentación

También conocidos como trastornos de la conducta alimentaria, consisten en graves alteraciones en las conductas relacionadas con la alimentación y el control de peso, están asociados con una gran variedad de consecuencias psicológicas, físicas y sociales adversas. Los jóvenes, al sentirse presionados por cumplir con los estándares de belleza impuestos por la sociedad, suelen caer en problemas de bulimia, anorexia y otros derivados.trastornos alimentacion adolescentes psicologos valencia

Todos estos trastornos, si bien, pueden afectar el desarrollo adolescente de tus hijos son tratables, si se diagnostican a tiempo. La mejor forma de combatirlos es acercarte a tus hijos, aún cuando quieran estar solos. Otra forma de apoyarlos es haciendo equipo con sus maestros y pedir ayuda al personal psicológico de su colegio, en caso de creerlo necesario. Por último, recuerda que las enfermedades mentales deben tratarse a tiempo, ya que aunque se presentan en la adolescencia, no desaparecen con ella.

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