Problemas de conducta en adolescentes

Problemas de conducta en adolescentes

Problemas de conducta más comunes en adolescentes.

Los problemas de comportamiento entre los adolescentes son más comunes entre los varones que entre las chicas y se presentan especialmente en la franja de edad de 13 a 16 años.

Los problemas de conducta tienen una etiología multicausal. Así, hay factores genéticos, biológicos (relacionados con determinados neurotransmisores), educativos (padres con trastornos mentales, padres que no educan bien, padres que no ponen límites…) y sociales (malas compañías, nuevos modelos familiares, crisis económica…).

Uno de cada cinco adolescentes sufrirá un problema de conducta. Los más habituales son el TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad) , el trastorno disocial y el trastorno negativista desafiante (TND).

Además, los nuevos valores personales (individualismo, deseo de recompensas inmediatas y poca tolerancia a la frustración) hacen que este tipo de alteraciones de conducta hayan aumentado en los últimos años.

Así, los problemas de conducta se han convertido en la principal demanda de atención en salud mental en el colectivo de adolescentes.

problemas de conducta en adolescentes por psicologos en valencia

En los últimos años se ha producido un incremento de los síntomas asociados a los problemas de conducta entre los adolescentes. Los factores de riesgo que han precipitado la aparición de estos trastornos son los siguientes:

  • Insuficiente atención a los hijos por parte de los padres.
  • Bajo rendimiento académico.
  • Escasa tolerancia al malestar o a la frustración.
  • Pérdida del valor de la autoridad (padre, profesor, policía…).
  • Familias desbordadas por los problemas.
  • Abuso de sustancias.
  • Precocidad en la adolescencia.
  • Pocas relaciones sociales.
  • Impulsividad.
  • Debut temprano de comportamientos agresivos.
  • Trastornos mentales.
  • Inadecuado control parental.

Los adolescentes pueden manifestar sus problemas de conducta de una forma internalizante, con depresión o ansiedad, o de una forma externalizante, mediante conductas desafiantes.

Los problemas de comportamiento suelen evolucionar en procesos lentos. Así, hay que estar atento ante las siguientes señales de alarma que pueden anunciar un problema de conducta:

  • Bajada en las calificaciones escolares.
  • Irritabilidad, agresividad.
  • Pérdida de amistades.
  • Descuido de la higiene.
  • Comportamientos raros, no habituales.

Para distinguir situaciones conflictivas concretas de problemas de comportamiento hay que tener en cuenta que estos últimos afectan a varios ámbitos (escolar, social, familiar) y que no se presentan de forma aislada sino de manera continuada en el tiempo.

Síntomas de problemas de conducta en adolescentes.

Cuando se descubre un problema de comportamiento en el adolescente es muy importante reaccionar cuanto antes coordinándose entre familia, centro escolar y pediatra. Algunos niños deben recibir terapia psicológica o asistencia psiquiátrica para resolverlos, y en otros casos es suficiente con una reeducación de rutinas y conductas.

Para reconocer un problema de comportamiento en un adolescente es necesario fijarse en los siguientes síntomas:

Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH)

El trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH) afecta a entre el 3 y el 7% de la población. El TDAH es, en la actualidad, el trastorno que genera más consultas en los servicios de salud mental.

TDAH adolescentes psicológo valencia

Estos son los síntomas del TDAH, que deben mantenerse al menos seis meses y afectar de forma directa a los ámbitos familiar, social y escolar.

En cuanto al déficit de atención:

  • Falta de atención al realizar tareas escolares, lúdicas o de otro tipo, lo que le lleva a cometer errores y a no fijarse en los detalles.
  • Sensación de que no escucha cuando se le habla directamente.
  • Se distrae con mucha facilidad ante un estímulo externo.
  • Pierde objetos personales con mucha frecuencia.
  • Le cuesta organizar sus tareas y sus estudios.
  • Tiene dificultad en seguir las instrucciones que se le dan para realizar tareas escolares o de otro tipo.
  • Es propenso a los olvidos.
  • No se siente atraído y evita las actividades que requieren esfuerzo mental continuado.

En cuanto a la hiperactividad:

  • No puede mantenerse tranquilo mientras juega.
  • Juguetea con manos y pies o se retuerce mientras realiza otras actividades.
  • Tiene dificultad para permanecer sentado y se levanta cuando no debería hacerlo.
  • Corre o salta cuando la situación no lo requiere.
  • Habla excesivamente.
  • Contesta de forma rápida o impulsiva antes de que se le acabe de formular la pregunta.
  • Interrumpe las conversaciones o las acciones de otros.
  • Espera su turno con mucha dificultad.
  • Muestra mucha impaciencia.
  • Está en un estado de agitación casi permanente.

Trastorno negativista desafiante (TND)

El trastorno negativista desafiante (TND) afecta a entre un 3 y un 8% de los niños y es más frecuente entre los varones. Es, junto con el TDAH, el problema de comportamiento más común entre los adolescentes. Los niños con trastorno negativista desafiante muestran irritabilidad, susceptibilidad y un comportamiento hostil hacia los demás y hacia las figuras que representan la autoridad, como los padres, los adultos o los profesores.

Estos son los síntomas del trastorno negativista desafiante (TND):

  • Pierde la calma con frecuencia.
  • Es muy susceptible y se molesta con mucha facilidad.
  • Se muestra irritable y puede tener accesos de cólera.
  • Tiene resentimiento y es vengativo.
  • Culpa a los demás de sus errores y/o problemas.
  • Desafía las normas.
  • Se muestra hostil hacia las figuras de autoridad.
  • Se niega a cumplir órdenes.
  • Molesta a los demás de forma intencionada.

Trastorno disocial

El trastorno disocial afecta a entre un 1,5 y un 3,4% de la población y se da más entre los varones. Es uno de los problemas de comportamiento más habitual entre los adolescentes y se caracteriza por la agresividad y la confrontación con los demás de forma reiterada.

trastorno disocial en adolescentes por psicologos de valencia

Estos son los síntomas del trastorno disocial:

  • Acosa, amenaza o intimida a otras personas.
  • Inicia peleas a menudo.
  • Se muestra cruel con otras personas.
  • Se muestra cruel con animales.
  • Miente y engaña para obtener objetos o favores que quieren o para evitar obligaciones.
  • Roba objetos de valor.
  • Ha quemado intencionadamente algún objeto.
  • Falta a clase a menudo (comenzando antes de los 13 años).
  • Sale por la noche aunque se lo prohíban (a menudo antes de los 13 años).
  • Pasa la noche fuera de su casa aunque no le dejen (con frecuencia antes de los 13 años).

Factores protectores frente a los Problemas de conducta en adolescentes.

Hay algunos factores protectores frente a los trastornos de comportamiento en los adolescentes. Se trata de algunas situaciones o características personales que actúan protegiendo al adolescente para que tenga menos riesgo de padecer un trastorno de comportamiento en el presente o en el futuro.

Es importante saber de cuáles se trata, pues en los últimos años los profesionales han advertido un aumento significativo de este tipo de alteraciones. Así, estos son los factores protectores ante los problemas de comportamiento en esta franja de edad:

  • Ser mujer. Durante la adolescencia, los varones tienen más probabilidades de sufrir un trastorno del comportamiento que las chicas.
  • Gozar de buenas relaciones sociales. Tener una buena red de apoyo social (familia, amigos, compañeros) disminuye el riesgo de que el adolescente tenga problemas de conducta. El aislamiento y la falta de apoyo por parte de sus iguales puede resultar muy negativo en esta etapa de la vida. Es muy importante que el adolescente siente que pertenece a un grupo y que es aceptado en el mismo. Si sufre bullying o ciberacoso, la probabilidad de padecer problemas emocionales, psicológicos o de conducta aumenta.
  • Alto nivel intelectual. El bajo nivel intelectual es un factor de riesgo en la aparición de alteraciones en la conducta durante el periodo de la adolescencia.
  • Poseer habilidades para afrontar el estrés. La adolescencia es una época de intensos cambios emocionales y vitales que pueden provocar un intenso estrés. Cuando el adolescente sabe cómo enfrentarse a ellos se protege a la vez de acabar padeciendo trastornos del comportamiento. Es muy frecuente, además, que los niños y los adolescentes con problemas de este tipo tengan una baja tolerancia a la frustración; por este motivo, hay que insistir en las herramientas que les ayuden a controlar sus emociones y su impulsividad, sobre todo en las situaciones que no resultan agradables para ellos.
  • Disponer de apoyo por parte de adultos. Aunque el adolescente busca su propia identidad con actitudes de oposición hacia el adulto, a la vez necesita seguir contando con su guía, sus límites y su apoyo. Tener unas buenas referencias por parte de adultos los protege de los trastornos de conducta. De hecho, se ha comprobado que muchos de los problemas de comportamiento entre los adolescentes se deben a la falta de tiempo que comparten padres e hijos (especialmente madres e hijos). Este factor es más importante que la falta de recursos económicos en la familia a la hora de desencadenar alteraciones de conducta entre los adolescentes. Igualmente, la pérdida de autoridad por parte de los padres actúa favoreciendo los problemas de conducta, por lo que los progenitores deben mantener su autoridad, pero a la vez mostrándose cercanos con sus hijos y señalándoles límites, pero también cercanía y afecto.
  • Implicación personal y familiar en valores sociales. Dedicarse a tareas de voluntariado o de acción social y disponer de valores solidarios es un factor protector frente a problemas en la adolescencia como las alteraciones de conducta.
  • Ser competente en, al menos, una habilidad. Poseer alguna habilidad especial (saber pintar, ser buen deportista, saber escribir, saber cantar…) también se ha comprobado que actúa protegiendo la mente del adolescente.
Cambios puberales

Cambios puberales

Aceptar los cambios puberales y la figura corporal sexuada.

Dando por supuesto que los profesionales de la salud, pediatras y psicólogos, conocen bien los problemas relacionados con la pubertad precoz o retrasada y posibles anomalías en los procesos fisiológicos de sexuación, hacemos algunos comentarios básicos sobre otros aspectos psicosociales.

Adecuada información

En primer lugar, hay que ayudar a los adolescentes a aceptar la distinta cronología en la que se desencadene y desarrolle su pubertad, dándoles adecuada información y seguridad si, dentro de un intervalo normal, están más cerca de uno u otro extremo. Puede ser útil a los profesionales saber que en nuestra sociedad es más frecuente que las chicas se sientan más incómodas si tienen la pubertad antes que sus compañeras, mientras los chicos pueden sentir preocupación si son los demás los que han cambiado antes.

cambios puberales por psicologo valencia

Cambios puberales

En segundo lugar, aceptar los cambios puberales referidos a la reproducción, especialmente la menstruación, dando informaciones básicas, en colaboración con padres y educadores. En el caso de los pediatras, especialmente las referidas a posibles molestias, y ayudas en el caso de síntomas premenstruales o menstruales que requieran ayuda. De forma asociada a estas informaciones, es el momento, si no se hubiera hecho antes, de explicar a los chicos y las chicas las posibles consecuencias de las relaciones sexuales coitales y los contenidos básicos del sexo seguro, aspecto sobre el que volveremos.

Modelos de belleza

Un tercer tema central es el de la figura corporal. Los modelos de belleza dominantes son bien conocidos, uniformes y exigentes (por el poder de la publicidad y el mercado de la seducción, en una sociedad en la que hemos pasado de reprimir la actividad sexual a fomentarla). Por eso, ante el espejo y ante los otros adolescentes, espejo exigente por los modelos interiorizados, la mayor parte encuentra algunos defectos, limitaciones o diferencias, no coincidentes con el modelo de belleza dominante, produciendo este hecho numerosos sufrimientos: tener la altura adecuada, el peso adecuado, la figura de todas las partes sexuadas conforme al modelo, no es lo más habitual, bien porque aún no se han desarrollado o bien porque no se conforman, en algún sentido, a él. Si a ello se añade creer que no resulta atractivo a los demás, no tiene éxito en las prácticas de seducción, amistad o noviazgo, las dudas y sufrimientos pueden ser muy dolorosos.

En otras publicaciones hemos desarrollado propuestas para trabajar este tema, especialmente en el ámbito educativo. En breve, seguimos el siguiente proceso: toma de conciencia de estos sufrimientos y sus consecuencias, análisis de los modelos dominantes, el origen y función que cumplen en una sociedad de mercado, descubrir sus cambios históricos y culturales y, sobre todo, tomar como referencia valores positivos para organizar la conducta: un cuerpo que sabe dar y recibir placer, un cuerpo con un estilo de vida saludable, un cuerpo con gracia interpersonal –con expresividad corporal y emocional– y una estética personalizada. Los pediatras y psicólogos pueden detectar la intensidad y consecuencias o síntomas de estos sufrimientos y hacer intervenciones personalizadas o en colaboración con la familia y el sistema educativo.

Tómate en serio a ti mismo, eres una persona única, diferente en una sociedad diversa, aprende a gozar, valorar la vida y la salud, tener gracia interpersonal y representarse socialmente como tú quieras, no como el mercado, las marcas, y los demás te exijan.

No deja de ser sorprendente que, en la sociedad de la imagen y la figura corporal, tantos adolescentes tengan una vida contradictoria con un estilo de vida que maltrata su salud: sedentarismo, obesidad, mala alimentación, ingesta de alcohol, etc. Tomarse en serio el cuerpo, un organismo con necesidades y formas saludables de satisfacerlas bien conocidas, es el camino.

Comunicación entre padres e hijos.

Comunicación entre padres e hijos.

Comunicación entre padres e hijos adolescentes.

La comunicación es fundamental para mejorar nuestra calidad de vida, expresar nuestras emociones nuestras ideas o solucionar problemas. La comunicación con adolescentes es una ardua tarea para los padres, los cuales se ven mermados por el silencio de sus hijos o sus constantes provocaciones.

La comunicación entre padres e hijos adolescentes es vivida por ambas partes como un conflicto diario. Los padres viven con ansiedad el momento de sentarse y hablar con sus hijos. Los padres se quejan del silencio de sus hijos, lo que les lleva a preocuparse, pero tampoco los padres cuentan todo.

Te mostramos los errores, las mejores formas de hablar a tu hijo y algunos consejos prácticos para mejorar tu relación con tu hijo adolescente.

Cómo puedo comunicarme con mi hijo adolescente.

La comunicación es fundamental para mejorar nuestra calidad de vida, expresar nuestras emociones nuestras ideas o solucionar problemas. La comunicación con adolescentes es una ardua tarea para los padres, los cuales se ven mermados por el silencio de sus hijos o sus constantes provocaciones.

Es necesario que tanto padres como hijos aprenden a comunicarse mutuamente. Antes de nada hay que entender que:

  • La comunicación entre padre e hijos es un proceso que lleva su tiempo. De la noche a la mañana no se consigue nada, es decir, hay que ser pacientes. Las oportunidades para comunicarte y conocer cuales son los temores y alegrías de tu hijo no vienen vendrán solas.
  •  La comunicación es un proceso de doble vía. Hablar es tan importante pero sin duda alguna lo primordial es saber escuchar. Es mejor no ser el protagonista en la conversación. Es importante ceder el turno de palabra para poder intercambiar ideas, pensamientos y emociones.
  • Cuando hablemos con nuestros hijos, no todo lo que escucharemos, será de nuestro agrado. Es necesario tener una actitud emocional abierta. Recuerda que una buena comunicación padre-hijo permitirá al adolescente tomar decisiones apropiadas y ante la equivocación, tendrá la oportunidad de responsabilizarse de las implicaciones de una decisión inadecuada.

Cuando una persona no cuenta con las herramientas necesarias para comunicarse o carece de habilidades para ello, se puede sentir ante todo frustrada, aislada, poco valiosa. La consecuencia de ello es que tenga menos posibilidades de recibir ayuda o de integrarse a un grupo. Por ello es  importante entender y manejar Las técnicas de asertividad como medios a través de los cuales mejorar y fortalece las relaciones entre padres e hijos.

jovenes adolescentes y sexualidad por psicologos valencia

Errores en la comunicación entre padres e hijos adolescentes

Los errores que más se producen entre la comunicación padre-hijo días tras día y sobre lo cuales podemos actuar para evitarlos son los siguientes:

  1.  Generalizar: “Tú siempre…”, “Tú nunca…”. El problema es la actitud de los padres hacia los hijos. El reproche al hijo por conducta o comportamiento está ala orden del día. Como por ejemplo: ” Nunca me ayudas”, “No pones atención cuando te explico algo” o “siempre gritas” etcétera…
  2. El uso de la critica y el calificar negativamente como gran aliada: “Eres un desagradecido” , ” No sabes hacer nada”, “Eres un inconsciente”.
  3. Gritar como arma: con la que sentirse superior sobre su hijo, sin darse cuenta que son el modelo que los hijos tiene para crecer.
  4. Maltratar: Culpar, insultar, avergonzar, reprochar en casa o en la calle sin importa en dónde o con quién está el adolescente.
  5. Pensar en otra cosa mientras nuestro hijo nos habla: Cuando nuestros hijos nos cuentan sus problemas y nosotros solo estamos pensando en nuestras preocupaciones del trabajo, de la casa, la hipoteca…

Formas de comunicación entre padre e hijos adolescentes

Cada familia es un mundo y cada persona se relaciona con sus familiares según lo que le han enseñado o ha ido observando a lo largo de su niñez y adolescencia. Existen distintos estilos de crianza:

  1. Estilo agresivo: Personas que interrumpen a otros, gritan, no escuchan, culpan, regañan o no ponen atención a quien está hablando.
  2. Estilo pasivo: Personas que provocan enojo porque nunca opinan nada; si llegan a estar a favor o en contra, dan la impresión de adoptar la visión de otra persona y no la propia.
  3. Estilo asertivo: Las personas que dicen lo que piensan y sienten, se muestran seguras pero no agreden a nadie. Respetan las opiniones de los demás.

Consejos prácticos para mejorar la comunicación entre padres e hijos adolescentes

1. Escucha lo que dice tu hijo o hija, déjale terminar: Dejar que tu hijo hable, que diga lo que piensa o siente. Si lo interrumpes constante porque “ya sé lo que me va a decir, yo también he sido adolescente”, nunca sabrás cómo se siente.

2. Tranquilidad ante todo ¡Controla tus impulsos!: Puede ocurrir que te cuente que ha hecho cosas que no te gustan. Evita los gritos y `por supuesto las amenazas, pues no sirven para nada. Cuando estés más tranquilo habla con él y explícale qué es lo que no te ha gustado de su conducta y por qué no ha actuado bien. Puede interesarte saber más sobre Cómo manejar los nervios

3. No juzgues. Es lo peor que puedes hacer: Si te dedicas a castigarle por su conducta de forma constante estás poniendo una barrera entre tu hijo y tú. Utiliza frases para que vea que tu no eres juez de nadie: “Ahora mismo estás muy enfadado y lo entiendo, pero si no me gritases sería mejor. Cuando te calmes podremos seguir hablando”.

4. Dale importancia a lo que te dice: A veces lo padres no ven el mundo como lo ve un adolescente. Lo que para los padres es una tontería puede que para un adolescente se todo un mundo. Como padres el pensamiento que suelen tener acerca de una preocupación de su hijo adolescente es:“no son más que tonterías, cuando sea grande se dará cuenta  de que no es para tanto…”. Si cuenta contigo para hablar de sus cosas, dale la importancia que se merece. Tu hijo esta teniendo el valor de contarte algo que para él lo es todo. Respeta su preocupación.

5. No des lecciones: Tendemos a decir a nuestros hijos lo que deben hacer. Es mucho más útil y beneficioso que les enseñes a buscar soluciones, que cree alternativas. A lo largo de su vida se dará cuenta que es más útil tener varias soluciones a un problemas.

6. Enséñale a comunicar sus sentimientos: Esta bien que le preguntes por sus rutinas diarias como por ejemplo “que tal en le colegio, en  tenis….” Ve un paso más adelante y preguntarle cómo se ha sentido a lo largo del día, si hay algo que le preocupa. Puedes ayudarle a que entienda qué siente preguntándole tu directamente, no tengas miedo y pregúntale si “¿estás enfadado o triste?”. Todos tenemos que aprender a expresar nuestros sentimientos y sin duda alguna los padres son el mejor modelo para los hijos. También puede interesarte cómo Mejorar la inteligencia emocional.

Drogas en la adolescencia

Drogas en la adolescencia

Drogas y adolescentes.

En la actualidad, existen muchos tipos de drogas, legales e ilegales, que son más o menos accesibles para los adolescentes y cuyo consumo puede perjudicar gravemente su salud.

El consumo de drogas, por su incidencia y las graves consecuencias que estas sustancias acarrean para la salud, está considerado como un problema social. Los adolescentes son uno de los grupos más vulnerables ante el consumo de estupefacientes.

Existe suficiente información epidemiológica para sostener que los púberes y adolescentes son los más vulnerables al consumo de sustancias legalesilegales y drogas médicas, dado que su identidad se encuentra en un estado de formación.

Factores de riesgo de consumo entre los adolescentes.

Entre los factores que elevan el riesgo de consumo de drogas se encuentran la fácil accesibilidad a muchas sustancias como alcohol y tabaco. Además, entre las principales causas generales de consumo de drogas se encuentran factores de predisposiciónproblemas familiares y problemas y trastornos psicológicos. Además de las causas generales, se pone de manifiesto una serie de factores específicos de la adolescencia que aumenta la probabilidad de que los jóvenes consuman drogas y que tienen que ver con el hecho de que se encuentran en una etapa de desarrollo físico (pubertad), emocional, psicológico y sociológico:

  • Sentimiento de invulnerabilidad: Los cambios físicos y hormonales experimentados por los adolescentes (crecimiento, desarrollo de la masa muscular, etcétera) crean en ellos una cierta sensación invulnerabilidad y fortaleza, lo que los lleva a desarrollar conductas y hábitos como el consumo de drogas y otros comportamientos de riesgo. Por ejemplo, el Informe Juventud en España del Instituto de la Juventud asegura que casi un tercio de las parejas de adolescentes no suele usar ningún método anticonceptivo en sus relaciones.drogas y adolescentes por psicologos valencia
  • Curiosidad: La adolescencia representa una etapa de cambios y aprendizaje que puede despertar la curiosidad de los jóvenes y el deseo de experimentar qué se siente estando bajo los efectos de las drogas.
  • Imitación: Según el Instituto de la Juventud, “hay estudios que confirman que muchos adolescentes y jóvenes tienen el ejemplo en casa, en sus padres, cuando beben alcohol o fuman tabaco o marihuana en su presencia.
  • Afán de independencia: Esto está provocado por la necesidad que pueden tener algunos adolescentes de alejarse del entorno familiar para fortalecer las relaciones con otros entornos donde haya más presencia de gente que tenga su edad y con la que poder identificarse.

Consumo de drogas y consecuencias para la salud.

Las drogas acarrean una serie de consecuencias perjudiciales para la salud física y psíquica de los consumidores; sin embargo, al encontrarse en una etapa de desarrollo y de formación del hombre adulto, estas consecuencias son más graves en los adolescentes:

  • Daños en el aparato respiratorio: Sobre todo asociados al consumo de cannabis (bronquitisenfisemas pulmonares, etcétera).
  • Daños cardiovasculares: Como hipotensión y alteración de la frecuencia cardíaca (cannabis), taquicardia e hipertensión, riesgo de angina de pecho e infarto de miocardio, hemorragias cerebrales (cocaína), arritmia, cardiopatía isquémica (drogas sintéticas).
  • Daños cerebrales: Alteraciones neuropsiquiátricas, neurotoxicidad (muerte de neuronas), riesgo de infarto cerebral, etcétera.
  • Otros daños en el organismo: problemas dentales, pérdida de olfato, sinusitis, perforación del tabique nasal, insomnio, convulsiones, insuficiencia renal, rabdomiólisis (necrosis del tejido muscular que provoca la liberación de contenidos de las fibras musculares y que provoca fuertes mialgias), coagulopatía, insuficiencia hepática, etcétera.
  • Daños psicológicos: Trastornos de la memoria, la concentración y el aprendizaje (lo que deriva en fracaso escolar), trastornos psicomotores y en la realización de tareas complejas, reacciones de ansiedad y de pánico, aumento de la depresión, desarrollo de esquizofrenia (en personas con predisposición), brotes psicóticos, etcétera.

Señales de alerta para padres.

Los jóvenes que consumen este tipo de sustancias pueden presentar una serie de cambios en su conducta y hábitos que podrían dar ciertas pistas a su entorno para detectar este fenómeno, aunque es conveniente tener en cuenta que se debe tener precaución con esto, ya que la adolescencia es un periodo donde los jóvenes pueden experimentar muchos de estos cambios de conducta:

  • Irritabilidad y desarrollo de una conducta agresiva.
  • Pereza, apatía o somnolencia constante.
  • Hiperactividad.
  • Pronunciación lenta o mala.
  • Ojos inyectados en sangre, pupilas dilatadas (grandes) o puntiformes (muy pequeñas).
  • Desarrollo de malas prácticas, como mentir o robar, etcétera.

Tipos de drogas

En la actualidad, existen muchos tipos de drogas, legales e ilegales, que son más o menos accesibles para los adolescentes y cuyo consumo puede perjudicar gravemente su salud. Entre las drogas más consumidas por los jóvenes podemos encontrar:

Alcohol

Esta droga legal es una bebida que se obtiene mediante la destilación de productos de fermentación de sustancias azucaradas, como la uva, la melaza, la cebada, etcétera. Según el Libro Blanco de la Fundación Alcohol y Sociedad, el 65 por ciento de los adolescentes españoles se declara consumidor de bebidas alcohólicas, por lo que el alcohol es, sin duda, la droga legal más accesible para los adolescentes. Este mismo estudio destaca que las bebidas alcohólicas más consumidas por los adolescentes son la cerveza, el vino y las mezclas de licores y destilados con refrescos y otras bebidas no alcohólicas. Aunque el alcohol afecta a muchas partes del organismo (aparato digestivo, cerebro, aparato reproductor, etcétera), sin duda la que puede resultar más afectada es el hígado, pudiendo llegar a desarrollarse patologías graves como la cirrosis hepática.alcoholismo en jóvenes adolescentes

Cannabis

La marihuana o cannabis es un psicotrópico obtenido de la planta del cáñamo. Según el Informe Mundial sobre Drogases la sustancia ilícita más consumida en el mundo. El cannabis suele consumirse a través de la vía respiratoria (solo o mezclado con tabaco), aunque también por vía oral. El daño más importante producido por la marihuana es el padecimiento de alteraciones neuropsiquiátricas.

Cocaína

Es un alcaloide que se obtiene de las hojas de la planta de la coca. Es un estimulante muy adictivo que afecta directamente al cerebro. Aunque su consumo es ilegal, se suele vender en forma de polvo blanco, fino y cristalino. En el proceso de fabricación de esta droga, la cocaína se mezcla con sustancias y elementos como el talco, la cafeína u otras drogas como las anfetaminas. La forma habitual de consumo es a través de las fosas nasales, práctica que se conoce como “esnifar”, aunque también se puede fumar.

Drogas de diseño

También conocidas como drogas de síntesis, son un grupo de sustancias psicoactivas con características comunes. Entre ellas podemos encontrar el éxtasis, LSD y las anfetaminas. Las drogas de diseño se suelen distribuir en forma de comprimido, aunque también se pueden consumir en polvo. Los comprimidos suelen presentar colores llamativos, dibujos y letras para hacer más atractivo el formato y fomentar su consumo. Todas las drogas de síntesis son derivados de la anfetamina, que tiene efectos alucinógenos. Las principales consecuencias para la salud producidas por las drogas de diseño se producen en el aparato cardiovascular y el cerebro.

Trastornos de la conducta alimentaria

Trastornos de la conducta alimentaria

Trastornos de la alimentación.

Los trastornos de la alimentación son afecciones graves que se relacionan con las conductas alimentarias que afectan negativamente la salud, las emociones y la capacidad de desempeñarte en áreas importantes de la vida. Los trastornos de la alimentación más frecuentes son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa, y el trastorno alimentario compulsivo.

La mayoría de los trastornos de la alimentación se caracterizan por fijar excesivamente la atención en el peso, la figura corporal y la comida, lo que causa conductas alimentarias peligrosas. Estas conductas pueden tener una repercusión considerable en la capacidad del cuerpo para obtener la nutrición adecuada. Los trastornos de la alimentación pueden causar daños en el corazón, el aparato digestivo, los huesos, los dientes y la boca, y derivar en otras enfermedades.Trastornos de la alimentación por psicologos valencia

Con frecuencia, estos trastornos se manifiestan en la adolescencia y los primeros años de la adultez, aunque pueden aparecer a otras edades. Con tratamiento, puedes volver a tener hábitos alimentarios más saludables y, a veces, revertir las complicaciones graves causadas por el trastorno de la alimentación.

Sintomatología de los Trastornos de la conducta alimentaria.

Los síntomas varían en función del tipo de trastorno de la alimentación. La anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno alimentario compulsivo son los trastornos de la alimentación más frecuentes. Otros trastornos de la alimentación comprenden el trastorno de rumiación y el trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos.

Anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa, a menudo simplemente denominada «anorexia», es un trastorno de la alimentación potencialmente mortal que se caracteriza por un peso corporal anormalmente bajo, un gran temor a aumentar de peso y una percepción distorsionada del peso o de la figura corporal. Las personas con anorexia hacen todo lo posible por controlar el peso y la figura corporal, lo que frecuentemente afecta de manera importante la salud y las actividades cotidianas.

Cuando tienes anorexia, limitas en exceso la ingesta de calorías o usas otros métodos para bajar de peso; por ejemplo, te ejercitas de forma desmesurada, tomas laxantes o suplementos dietéticos, o vomitas después de comer. Los esfuerzos para bajar de peso, incluso cuando el peso corporal es bajo, pueden causar problemas de salud graves al punto de morirse de hambre.

Bulimia nerviosa

La bulimia nerviosa, llamada frecuentemente «bulimia», es un trastorno de la alimentación grave y potencialmente mortal. Cuando padeces bulimia, tienes episodios de atracones y purgas que incluyen la sensación de pérdida de control sobre tu alimentación. Muchas personas con bulimia también restringen lo que comen durante el día, lo que suele causar más episodios de atracones y purgas.

Durante estos episodios, es normal que consumas una gran cantidad de alimentos en un tiempo corto, para luego intentar deshacerte de las calorías extra de una manera poco saludable. Debido a la culpa, la vergüenza y el temor intenso a aumentar de peso por comer en exceso, puedes provocarte vómitos, puedes ejercitarte desmesuradamente o puedes usar otros métodos, como los laxantes, para deshacerte de las calorías.logo psicoadolescencia psicologos adolescentes

Si tienes bulimia, probablemente te preocupe tu peso y tu figura corporal, y tal vez te juzgues con severidad y dureza por los defectos que son producto de tu autopercepción. Puedes tener un peso normal o, incluso, un poco de sobrepeso.

Trastorno alimentario compulsivo

Cuando tienes el trastorno alimentario compulsivo, habitualmente comes en exceso (atracón) y tienes la sensación de pérdida de control sobre lo que comes. Puedes comer con rapidez o consumir más alimentos de los que tienes pensado, incluso cuando no tienes apetito, y seguir comiendo mucho tiempo después de sentirte demasiado lleno.

Después de un atracón, puedes sentir culpa, enojo o vergüenza por la conducta y por la cantidad de alimentos consumidos. Sin embargo, no intentas compensar esta conducta con el ejercicio desmesurado o la purga, tal como lo haría una persona bulímica o anoréxica. La vergüenza puede provocar que comas solo para ocultar tus atracones.

Por lo general, se produce una nueva ronda de atracones por lo menos una vez a la semana. Puedes tener un peso normal, sobrepeso u obesidad.

Trastorno de rumiación

El trastorno de rumiación es la regurgitación repetida y continua de los alimentos después de comer, pero que no se debe a una enfermedad ni a otro trastorno de la alimentación, como anorexia, bulimia o trastorno alimentario compulsivo. La comida vuelve a la boca sin náuseas ni arcadas, y puede que la regurgitación no sea intencional. A veces, los alimentos que se regurgitan se mastican nuevamente y se vuelven a tragar, o bien se escupen.

El trastorno puede derivar en desnutrición, si los alimentos se escupen o si la persona come mucho menos para evitar la conducta. El trastorno de rumiación puede ser más frecuente en los niños pequeños o en las personas que tienen una discapacidad intelectual.

Trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos

Este trastorno se caracteriza por no alcanzar los requerimientos nutricionales diarios mínimos por la falta de interés en alimentarse; es decir, evitas las comidas con determinadas características sensoriales, como el color, la textura, el aroma o el sabor; o bien estás preocupado por las consecuencias al comer, como el temor a atragantarse. No evitas alimentos por temor a aumentar de peso.

El resultado del trastorno puede ser un adelgazamiento significativo o la imposibilidad de aumentar de peso en la niñez, así como deficiencias nutricionales que pueden acarrear problemas de salud.

Sexualidad en adolescentes.

Sexualidad en adolescentes.

La sexualidad de los adolescentes.

La adolescencia puede ser muy difícil de atravesar si no se habla del sexo, la sexualidad y la identidad sexual. Aunque a los padres muchas veces sus adolescentes les parecen como de otro planeta, son seres humanos. Es fundamental abordar con franqueza las muy humanas preguntas sobre el desarrollo sexual, el deseo sexual y la naturaleza de la identidad sexual en el desarrollo del adolescente. Es muy importante compartir información objetiva con su hijo adolescente y brindarle una correcta orientación moral para que tenga herramientas que le permitan comprender lo que le está sucediendo. Con estos recursos, su hijo podrá evitar errores de juicio devastadores y que puedan poner en riesgo su vida.

Sobre todas las cosas, es fundamental que los padres sean sinceros, honestos y estén a disposición de sus hijos

Los padres suelen tener sus propios intereses: no hagas esto ni aquello. Pero es necesario que tomen una pausa para analizar y dejen de lado las opiniones antes de entablar esta conversación

Mensajes sobre la sexualidad que reciben nuestros hijos.

En la cultura sobre sexualizada actual de los sitios de Internet, los animadores de los medios masivos de comunicación y la programación durante las 24 horas del día, los 7 días de la semana, la charla tradicional de la «cigüeña» (o el folleto que se le entrega al niño para que lea por su cuenta) sobre los aspectos básicos de la reproducción es completamente inadecuada. La única manera de fomentar el bienestar y la seguridad de los padres y los hijos por igual es preparar con cuidado a los niños para los cambios normales en sus cuerpos, el ataque continúo ejercido por la presión de los compañeros, la glorificación mediática de la sexualidad irresponsable y los atractivos engañosos de la publicidad.adolescentes en la cama

Hay muchas cosas en los medios de comunicación que no son apropiadas para una edad determinada. Nosotros, como padres, no soltamos a nuestros hijos en la calle y les deseamos suerte antes de mandarlos al mundo por su cuenta. Los tomamos de la mano. Les advertimos sobre los riesgos. Y confiamos en ellos dándoles más responsabilidad solamente cuando tienen la edad suficiente y demuestran que están listos para manejarla.

Lo más importante que debe enseñarle a su hijo es la responsabilidad. Hable sobre cómo tomar decisiones y hágales entender cuáles serán las consecuencias de tales decisiones. Puede comenzar hablando sobre las decisiones y las consecuencias que no se relacionan con el sexo y luego llevar la conversación hacia la sexualidad. Después de todo, tener relaciones sexuales o no tenerlas tiene sus consecuencias y cada niño va a recibir mucha información falsa en su vida, tanto sea de sus amigos y compañeros, como de los medios de comunicación.

Las presiones que sufren los niños por parte de sus amigos y compañeros, al igual que de los medios de comunicación como se mencionó anteriormente, pueden ofrecer, en realidad, la manera más efectiva para iniciar lo que debe ser un diálogo continuo sobre el sexo y la sexualidad, no una sola charla o conversación. Entonces ¿qué debemos hacer? Es bueno convertir estas experiencias con los medios de comunicación en momentos didácticos.

Ver algo en los medios de comunicación con una obvia connotación sexual puede desatar una conversación entre un adolescente y sus padres. «¿El anuncio es bueno o malo? ¿Qué mensaje intenta transmitir el anuncio? Use este momento como una oportunidad de enseñar y motivar, no de dar una opinión dura y displicente. Al permitirle al niño participar y desarrollar su autoestima y su confianza en su capacidad para opinar, le demuestra que usted respeta lo que está aprendiendo y cómo está creciendo en el proceso de tomar decisiones.

Después de todo, por más adultos que puedan parecer en su aspecto, su comportamiento y sus actitudes, los adolescentes están más cerca de la niñez que de la adultez y necesitan una orientación continua de los padres que los prepare para ser adultos.

Sé que es mucho trabajo, pero es necesario que los padres controlen lo que ven sus hijos y estén allí, a su disposición, para ofrecerles algo de contexto.

La sexualidad en la adolescencia.

Los objetivos básicos que debemos conseguir las personas en relación con la sexualidad son:

  • Aceptar nuestra figura corporal sexuada, no siendo víctimas de los modelos de belleza en nuestra sociedad de la imagen y el mercado.
  • Aceptar nuestra identidad sexual, de hombre, mujer, transexual o transgénero, porque nos viene dada, aunque aún no sepamos los factores de que depende.
  • Aceptar nuestra orientación del deseo heterosexual, homosexual o bisexual, porque también nos viene dada, aunque no sabemos los factores de que depende.
  • Disfrutar de la actividad sexual, consiguiendo tener relaciones sexuales satisfactorias, si lo deseemos.
  • Evitar los riesgos asociados a la actividad sexual.
  • Aprender a vivir las relaciones amorosas, a vivir en pareja, si esa es nuestra opción.
  • Respetar la biografía sexual de los demás, siempre que se trate de una diversidad saludable.

A ello pueden ayudar mucho los psicólogos, pediatras y sexólogos porque, a pesar de dificultades frecuentes, por el número excesivo de consultas, entre otras, tienen prestigio y autoridad profesional en el trabajo con la familia y los adolescentes. Con ellos pueden colaborar otros profesionales. Por otra parte, los profesionales sanitarios pueden y deben colaborar con los educadores para, entre todos, hacer una oferta educativa y asistencial en el campo de la sexualidad.

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